Surfari en 4×4 Asturias-Senegal. Parte 6

Los dos últimos días de viaje antes de llegar al Surfcamp que Ricardo de Marejada acaba de inaugurar en el sur de Senegal. Saliendo de Dakar, pasando por Gambia y por fin llegando a Cap Skirring.

Para ver los capítulos anteriores se puede ir pinchando en el Primero, Segundo, Tercero y Cuarto y Quinto.

Día 17:

Por fin hoy era el día, desde bien temprano nos plantamos en el puerto para que nos dieran los papeles, en teoría estaba todo hecho y sólo debíamos ir a un departamento de la policía para que firmasen que todo estaba bien, eso tan fácil nos llevo desde las 9 de la mañana hasta las 7 de la tarde, y finalmente lo conseguimos gracias al secretario del que debía firmar, ya que ese día no trabajaba el jefe pero le llamó para que viniera, al final lo conseguimos y nos sentimos libres de marchar de Dakar.

Entre tanto pudimos hacer alguna compra, un modem para el camp y que resultó que nos timaron, entramos en una tienda de móviles y ordenadores a preguntar por un modem, nos dijeron que si tenían, que ahora mismo venían, nos trajeron uno que nos prometieron que ya estaba listo para funcionar y que eran modem router, es decir que no hacía falta conectar nada más que a la alimentación para tener internet, cargarlo de saldo como un móvil prepago y ya, pues bien nada de eso, sólo funciona si lo conectas a eternet o le instalas un pincho, y además el que nos lo vendió se limitó a salir corriendo a la tienda de al lado a comprarlo y revendernosolo por el doble, volvemos a pagar el precio.

También intentamos coger billete en el barco para salir hacia Cap Skirring, sin las placas de matrícula nuevas no nos apetecía pasar fronteras otra vez, pero nos dijeron que hasta el día 20 era imposible encontrar nada, nuestro contacto “mafioso” en los barcos nos confirmó que era imposible colarnos, que sin coche se podría pero que con coche nada, así que toca carretera y manta.

Día 18:

Salimos a las 5 de la madrugada, por varias razones, no encontrar tráfico en la salida de Dakar, esta ciudad es como Madrid pero en malo, los atascos son brutales, al ser una península sólo hay una carretera para entrar y salir y siempre están colapsadas. También queríamos llegar pronto al ferry que pasa el río Gambia ya que suele haber lio.

Conducir en Africa de noche es casi un suicidio, pero no quedaba otra, durante la salida de Dakar ningún problema pues son carreteras de dos carriles bien asfaltadas y sobretodo pintadas, pero más allá de Dakar es una carretera general de las de España pero sin pintar o cuando más, está pintada la línea media.

Amanece en la carretera de camino a la frontera.

Amanece en la carretera de camino a la frontera.

Ya de día llegamos a la frontera senegalesa con Gambia, viendo la que nos habían liado la otra vez iba nervioso, y más porque llevamos un coche sin placas, pero todo fue rápido y sin mayores problemas, de aquí para allá para sellar todo y en 5 minutos estábamos entrando en Gambia, aquí lo mismo, visado, papeles por los que cobran 1000 francos cefas, otros 1000, y otros 1000…en total creo que nos cobraron unos 20.000 francos por coche, mi visado y pijadas.

Finalmente llegamos  a la cola del ferry a las 11 de la mañana, una buena hora teniendo en cuenta que empiezan  a las 9, sacamos los billetes y nos pusimos a la cola, ya había bastantes coches aunque esperábamos pasar antes de que hicieran la parada a comer a las 13h, mi ignorancia de cómo funcionan aquí las cosas me traicionó una vez más, estuvimos 7 horas esperando para pasar el río, cosa que luego se hace en unos 8 minutos en el ferry, y menos mal que había 2 ferrys funcionando, pero la lentitud de esta gente es increíble, totalmente parece que se estén riendo de ti, además tuvimos mala suerte porque por dos veces nos quedamos a las puertas de entrar, primero en la zona de carga y segundo en el embarcadero, a todo esto hay que añadir que la zona de la cola es una recta enorme de tierra en la que fácilmente habrá 38 grados a la sombra, sombra que no existía salvo debajo de los camiones donde se agolpaba la gente, realmente lo pase mal, de las 7 horas calculo que por lo menos tres o cuatro las pase con el motor encendido y con el aire acondicionado puesto y el resto volviéndome loco y a punto de la lipotimia.

cap skirring 1

Una vez pasamos, tocaba correr pues eran algo más de las 6 de la tarde y no queríamos tener problemas en la frontera para volver a entrar en Senegal, esto fue relativamente rápido también, hubo que pagar algo pero poca cosa.

El siguiente problema viene después y es que hay una zona entre la frontera y Cap Skirring en la que si no estás autorizado, los militares no te dejan conducir de noche, y casi estaba oscureciendo por lo que hubo que darle zapatilla al coche para intentar pasar antes de que cerraran, dormir en otro sitio que no fuera Cap Skirring no era una opción, llegamos al control recién caída la noche cerrada y los militares estaban preparándose para cerrar, esta vez por uno o dos minutos libramos, desde allí nos quedaban otros 150km para llegar y otra vez había que conducir de noche, lo hagamos como lo hagamos en los últimos días tocaba jugársela de noche, y no es para menos lo de jugársela porque fue como una ruleta rusa, al cruzarte un coche podía aparecer después un carro, un perro, una vaca, cabras o gente caminando metida en la carretera.

La cola del ferry donde tanto sufrimos.

La cola del ferry donde tanto sufrimos.

En una de las ocasiones llevaba un todo terreno de “pantalla” usándolo para que me fuera leyendo la carretera y al cruzarnos a un coche el todo terreno dio un volantazo ya que por centímetros no se comió un carro que iba por el medio de la carretera, es más a los cien metros paro en la cuneta, no se si porque rozó el carro o simplemente del susto. Mas adelante nos encontramos las “trampas” como yo las llamo, la gente a la altura de los pueblos o colegios coloca en medio de la carretera y a forma de chicanes, ruedas de camión o troncos de árboles para que no tengas más remedio que aminorar y esquivarlos pasando de un carril a otro. En una de estas cuando estaba saliendo de una de estas “Trampas” nos cruzamos una furgoneta pequeña que no se si porque venía rápido o porque le deslumbre con los faros no vio el primer tronco de árbol y se lo llevo por delante, el coche quedaría para siniestro total seguro, sono un ruido espeluznante, el golpe fue a escasos 5 metros nuestros y de mano pensé que saldría volando dando vueltas de campana aunque tuvo suerte por decirlo de alguna forma y el tronco no hizo saltar el coche sino que destrozo todos los bajos.

Con esos dos, ya fueron sustos suficientes y seguimos el camino a velocidades entre 60 y 80 km/h y eso que eran rectas muy largas, pero si no era una cosa era otra y no merecía la pena.

La primera imagen que vimos al amanecer en Cap Skirring.

La primera imagen que vimos al amanecer en Cap Skirring.

Por fin llegamos a Cap Skirring, muertos después de 17 horas de viaje eternas pero con ganas de estar ya en “casa”. Han sido al final, entre la ruta y las vueltas para surfear, 6000km de carretera, total nada. Si no fuera por el lio en la frontera de Rosso, los 8 días encerrado en Dakar y las 7 horas de cola en el ferry todo hubiera ido como la seda, una experiencia inolvidable. Ya puedo decir que hice el rally Dakar aunque sea por asfalto, que no se si será más duro esto que el rally de verdad que no tienen que pasar fronteras, lidiar con policías y ejércitos y esperar colas interminables.

CONTINUARÁ…

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